Horóscopo semanal

Del 22 al 27 de septiembre de 2020

Jabeguín

¡Hola almas bellas!

Poco antes de que empezara el confinamiento, desaparecieron mis horóscopos semanales.

Entendí poco antes de marzo que estamos en un momento en el que cada uno escoge de que manera quiere vivir. Este tiempo es un tiempo para eso, para darte cuenta de qué has creado en tu vida, qué quieres mantener y qué quieres potenciar.

Así que empecé a soltar lastre.

El primer lastre que solté fue el de las consultas de Tarot.

Aún me escribís y llamáis mucha gente para preguntarme por ellas y, cuando os digo que ya no las hago, la coletilla o comentario es «qué pena».

Pena ninguna. No he disfrutado jamás en mi vida como estoy disfrutando ahora con mi trabajo. No me cuesta trabajo trabajar. Me siento plena, completa, feliz, sabiendo que estoy haciendo lo que he venido a hacer, lo que me gusta y disfruto.

Me gusta tanto mi trabajo que me pides que escoja entre sexo y terapia y tardo pocos segunditos en pedirte que cierres los ojos, respires profundamente y me digas que estás sintiendo.

Y eso, queridos míos, no tiene precio.

Con las cartas nunca me he sentido así, siempre ha sido una responsabilidad, un deber… aunque debo reconocer que he tenido un poquito de morriña. Y por eso he empezado a enseñar Tarot. Mejor aprender a pescar que dar un pez, ¿no?

Otro peso que solté fue el de los horóscopos semanales.

La verdad es que me lo paso siempre super bien haciéndolos, ya veis que si coloco el gif aquí, el comentario por allá… a mis cuerpos emocionales y mentales les encanta.

Dejé de escribirlos antes de marzo por lo que os he dicho, porque sentí que no era momento para dar consejos o indicaciones y que si lo hacía era por obligación. Y las obligaciones y yo, ñé.

Este tiempo me ha ido muy bien. Ya tengo la experiencia del primer nivel de astrología, he adaptado la forma de desarrollar el curso, he diseñado el taller de Tarot y el de crecimiento personal, he cambiado la web y me he centrado en reestructurar mi trabajo de forma que estoy currando con lo que verdaderamente me gusta y de forma que me siento más que bien en el desempeño. 🥳

Y el otro día, no recuerdo que andaba haciendo en la web, pensé en los horóscopos semanales.

Claro, no sé cuando los leéis, pero yo los escribía los sábados por la mañana, echaba la mañana con ellos de una forma amena; para mí, recordarlos es como para ti recordar cuando te ibas a comer churros al mercado los sábados. Y han sido unos cuantos sábados. Y justo ese día en el que pensé en ellos, una chica en el horóscopo de Capri, los mencionó.

1+1 🤷🏻‍♀️

Ya os adelanto que no pienso anclarme aquí los 54 sábados que tiene el año. Nope. En verano llega el calor y el cuerpo pide playa. Así que, si alguna semana falta, ya sabéis que la constancia y yo nos miramos con cierto desdén y en verano no contéis con ellos.

Peeeeero, vamos con el horóscopo semanal en esta semana que es tan importante.

Horóscopo semanal

El 24 de septiembre se produce la Luna creciente en Capricornio.

Capricornio, capricornio, capricornio… os infláis a leer «Capricornio», lo sé (no os preocupéis que el año que viene escucharéis «Acuario», «Tauro»… empiezan a repartirse las medallas), pero ya estáis viendo que el sistema se ha ido a la mierda.

Ese sistema en el que tú puedes sentirte como un niño indefenso e irresponsable (tu ocupación o meta es pagar una hipoteca y luego tener una vida que simule la que nos muestran a través de libros, series y películas) en el que otros tienen que gestionar tu vida y administrarte, otorgándote una falsa sensación de seguridad y libertad ya no está.

Están montando un pifostio de la hostia, precisamente, por eso. Ya os dije que ojito con Pedrito. Aunque han participado exactamente igual todos y cada uno de los jetas que te dicen que tienes que pasarlas canutas cada 3 meses con sometimientos fiscales que sirven para engrosar su cartera y mejorar su nivel de vida.

Solidaridad, creo que le llaman. Tú paga, paga, paga, paga para que el otro vaya en falcon, el otro se meta coca, el otro se vaya de putas, el otro se compré un chalet, el de más allá viva la vida padre y los miles de chupópteros que están cerquita pillen más cacho. Los cinturones de Hèrmes no se pagan solos, cari.

Vicepresidenta española que habla en bragas con alcaldes (por teléfono y según sus propias declaraciones) (igual es que se ha gastado el presupuesto de la ropa de estar por casa en cinturones, no sabemos. Que nos suban más los impuestos si no le llega.).

Hay un gran grupo de personas que quiere vivir así. Que quieren someterse al estrés de tener un novio, marido, casa, hijos, desgastar su cuerpo, jubilear y palmarla. Quieren vivir así los que no se quieren responsabilizar de su propia existencia. Los que viven atrapados en el miedo. Los que les sale de los cataplines vivir así. Y me parece muy bien que haya gente que quiera ser un prototipo y desarrollarse como tal.

Hay otro grupo de personas que este tiempo lo están empleando en observar el verdadero nivel de autosuficiencia del que dispone, es decir, para observar su propio sistema.

Y el signo en el que se maneja, principalmente, las cuestiones vinculadas con las estructuras y sistemas es Capricornio.

La Luna creciente se produce con el Sol en Libra (grado 1) y Mercurio en el mismo signo haciendo una oposición partil a Marte retrógrado desde Aries que estará cuadrando con Saturno.

Tenemos, por lo tanto, una Luna creciente que va mucho más allá de las cuestiones que reclaman tu atención para poder crecer. El Sol comparte signo con Mercurio, que estará en el grado hasta el que retornará en su retrogradación el 2 de noviembre. La Luna lo hace con Júpiter + Plutón y Saturno, ambos a puntito de estacionar.

Ojo con lo que contemplas alimentar en estos días porque el trabajo no va a ser a corto plazo.

¿Con lo que contemplas sobre qué? Bueno, depende de tu carta natal, no todo el mundo está mirando en la misma dirección ni está teniendo las mismas movidas. Vivir el mismo proceso es imposible, cada uno lo hace a su manera.

En este caso hay mucha energía cardinal, por lo que hay que observar qué es lo que se quiere emprender. Qué quieres que crezca en tu vida. Y esto no va de que digas «quiero que crezca el dinero» y empezar a echar la lotería. Esto va de que te des cuenta de qué estás alimentando con tu atención.

Tu atención está puesta en las mascarillas sí, mascarillas no: alimentarás eso, darle tu energía a debates estériles.

Tu atención está puesta en encontrar pegas a tu «ahora»: pues vamos con las quejas.

Tu atención está puesta en buscar tu punto de equilibrio, a por ello.

No necesitas que yo te escriba aquí cual es el aspecto de tu vida que llama tu atención. Tal vez te ayude saber que puedes vivir en los próximos días incoherencias entre lo que piensas y lo que haces (Marte y Mercurio a la greña) y que si te pillas en una de esas incoherencias, no es muy recomendable que alimentes la culpa o el castigo.

No permitas que lo que crezca en ti sea algo que te devore desde dentro. Ni las limitaciones que te imponen desde fuera, que está Saturno ahí, te hagan sentir limitado. Ni lo eres ni lo estás.

No alimentes el automaltrato.

Si hay incoherencias y el salto entre el «ahora» y «quiero esto» es muy amplio, traza puentes. Pon una primera piedra, no te preocupes por cómo harás esto o aquello, sólo céntrate en lo que tú sabes que ya tienes hecho y en lo que quieres alimentar.

Centrarte en ello, escoger es muy apropiado ahora que llega el otoño. La llegada del Sol en Libra.

Qué pocos entienden verdaderamente lo que es Libra. Libra es empezar a desprenderte del yo. Eliminar máscaras y velos que dice mi profe de hebreo. No es salir al encuentro del otro. Es desvestirte de todo lo que no necesitas ser.

Ese es el proceso. La desidentificación.

Claro, si el Sol brillando en Libra anima a escoger, significa que debes desprenderte o dejar de alimentar ciertos focos que reclaman tu atención actualmente. La Luna es creciente, se trata de hacer para crecer, para estimular… ¿cómo lo cuadramos?

Aceptando la renuncia y el sacrificio, que no el sufrimiento.

Deja a un lado la búsqueda de que el camino sea de una determinada manera y desvía tu atención desde el donde estás hacia el cómo lo transitas.

De esta forma, siendo como es una renuncia, alimentas la atención en ti y tu propio conocimiento -que es de lo que va la vida, de saber quién y qué eres verdaderamente, sin lagunas, sin espacios en blanco-, alimentas tu autosuficiencia probándote, reconociéndote, entregándote a ti mismo. Actuando de la forma más coherente posible contigo y no con tus necesidades, que son pasajeras e hijas de tu desconexión contigo mismo.

Allá donde está tu atención, allí estás tú.

Y habrá ruido. Esta Luna no va a ser silenciosa y sus efectos tampoco, pero no importa.

Estará la retro de Mercurio empujándonos a rectificar en nuestro entendimiento o posición. Marte no ha acabado su retro todavía, volveremos a poder reenfocar con distintas lentes.

Ahora sólo tienes que probar. Y valerte de las incomodidades para ello. Cuando todo está perdido, cuando las cosas parece que van mal, cuando todo está oscuro, cuando hay miedo… puede haber detención. Y puede haber impulso.

Impúlsate.

No para recuperar.

No para volver a tener.

No para volver a sentir.

No vuelvas. Crea.

Impúlsate hacia ti con todas tus fuerzas, que si te quedas corto, ya llegará cuerda o descubrirás un nuevo camino. Y si te pasas de largo, ya habrá quien te devuelva.

Fíjate en cuánto tienes que sentir y observar en estos días, pese al conveniente ruido.

Mañana, el Sol se traslada a Libra.

Libras ante la llegada del Sol a nuestro signo, con algún Aries y Escorpio por ahí en medio viendo que no es su mejor momento. Sorry not sorry.

Y el 27 de septiembre Mercurio ingresará en Escorpio. Todo esto de «las 3000 posibilidades que emergen de cada opción» se diluyen y pasamos a un pensamiento y comunicación más crítica y más instintiva.

El 26 servidora recibe la conjunción del Sol en tránsito con el Sol natal, es decir, es mi verdadero cumpleaños (aunque ya sabéis que yo nací el día más bonito del año y que ese es el 27 de septiembre, no el 26), así que no voy a estar el sábado en la mañana con el culo aquí pegado, os escribo el 28, día del perdón, por cierto.

Aprovecho estas líneas para comentaros lo siguiente: los horóscopos anuales los estoy grabando en videoconferencias. El próximo es Cáncer que es mañana y Tauro que es el 24. De los que están hechos hasta ahora sólo he subido Libra 2021 a Youtube. Mirad que llevo años haciendo los horóscopos anuales, sabéis que siempre ha salido el general y luego Libra. Y ya, después, todos los demás.

El horóscopo general, este año, no lo he subido todavía. 2 monarquías que me cargué en un ratito y que veremos si en Youtube lo cuento porque está para editar. No flipemos con ver los otros signos antes que el general. Por favor 🙏🏻

Si no quieres perderte los horóscopos anuales, algo muy comprensible porque mis horóscopos molan mucho, te apuntas (es gratis, aunque si queréis hacer alguna aportación no queda mal, que echar el ratito aquí me gusta, pero es trabajo también y una coca cola en formato reconocimiento siempre se agradece) y los ves. O esperas, que en cuanto los edite y me aburra aquí esperando a que se suban, yo os cuelgo en Instagram que está disponible o lo subo aquí a la web. Keep calm, que estamos en septiembre.

Jabeguín

¿Qué c*ño es esto de jabeguín, Laura? Yo os lo explico.

Yo he visto ovnis. Te lo puedes creer, te lo puedes no creer, tú puedes hacer lo que consideres. Otro de los lastres que he soltado es tener en cuenta la opinión de los demás, con tenerme en cuenta a mí, voy más que servida.

Yo, Laura, hablando por teléfono con amigos que estaban en la otra punta de España, he visto un objeto volador brillante moverse dirección la Luna. Y en Vitoria se veía también. Un avión ya os digo yo que no era. Yo estaba en Lérida, él en Vitoria y otra amiga en Cartagena.

Lo vimos los 3 mientras hablábamos por teléfono durante el confinamiento.

Plutón en Capri está excavando las profundidades del sistema. Cuando Plutón ingrese en Acuario creo que va a ser más que posible que exploremos las profundidades del cielo. Y eso no implica que salgamos nosotros de la Tierra. E igual no hay que esperar ni a Plutón porque Saturno en Acuario ya ha traído sorpresas y sustos en esa dirección.

Sea como fuere, la cuestión es que yo, que no tengo mi origen en este planeta, tengo un nombre hebreo. Cuando mi nombre esencial me fue revelado lo primero que hice fue buscar en Google. Y salió bingo. Es hebreo y tiene un significado muy «nombre esencial».

A las 11 de la noche en el sofá de mi casa me dio por ver y escuchar un nombre hebreo e identificarme con él. Y eso me ha llevado a pensar que igual hablan hebreo. ¿Os imagináis? Hebreo, idioma universal.

No lo creo, pero como soy tan así, estoy aprendiendo hebreo (y mira que juré y perjuré que aparcaba el estudiar unos cuantos años, porque tela lo que ha sido estudiar terapia regresiva; no os hacéis una idea de lo duro que ha sido el camino estos dos años) y he pensado que unos conocimientos básicos -pero que muy básicos-, nos pueden ir bien a todos. Así que hoy os comparto esta palabra que se pronuncia así: JABEGUÍN y que será el nombre de la nueva sección semanal.

JABEGUÍN.

Amigo.

Porque quien tiene un amigo, tiene un tesoro.

Nos leemos cuando haya cantado a pleno pulmón que ya he dado 34 vueltas a este Sol.

Feliz semana, JABEGUINES.

 

💜 Laura

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