lectura de cartas

Lectura de cartas: ¡Sácale partido!

Para exprimir una lectura de cartas no es suficiente con que consultes con alguien que sepa interpretar las cartas bien, también es necesario que pongas de tu parte para que la consulta pueda ser jugosa.

Puedes consultar con alguien que las interprete de maravilla, pero si no haces las preguntas adecuadas o te pasas por el arco de triunfo las respuestas que «no entiendes» o «no te gustan», te va a servir de poco la profesionalidad de la tarotista.

Este post es para ti si:

  • Tienes necesidad de respuestas
  • Estás aprendiendo a leer el Tarot
  • Quieres practicar tu habilidad para interpretar tiradas
  • Quieres hacer consultas de Tarot y sacarles partido
  • Llevas 200 videntes y 39582358 tiradas hechas en tiempo record y sigues con la cabeza hecha un lío

Consejos para sacarle partido a una lectura de cartas

Vamos con los tips más básicos para que puedas conectar y aprovechar la experiencia.

1. Hazlo con alguien de confianza

Hacerlo por hacerlo, porque es barato, por ver si es verdad que es fácil o sale bien es una motivación débil.

Si estás aprendiendo a leer las cartas:

Date confianza a ti mism@. Estar cuestionándote si lo que interpretas es lo que te gustaría interpretar o es lo que realmente sale te generará un sobreesfuerzo importante y acabará abocándote a la creencia de que «es difícil».

Si eres consultante:

Acudir a consulta con una actitud defensiva sólo va a provocar dos cosas:

  1. Que estés más pendiente de lo que hace o dice la Tarotista para ver si coincide con lo que esperas o tienes marcado como punto de confianza que en la tirada o los mensajes.
  2. Que la Tarotista tenga que enfrentar la consulta con alguien que tiene actitud hostil que está más pendiente de ella que de la tirada.

La desconfianza lo único que hace es alimentar el ego -o provocar batallas de egos- y deja en un segundo plano la tirada, que es lo que te interesa.

Entiendo que hay bolsillos que se adaptan a unas posibilidades y bolsillos que se adaptan a otras, pero consultar 8000 videntes que te cobran 10€ por tiempo infinito va a costarte lo mismo, o menos, que consultar 1 vez y sacarle partido a la tirada.

2. Recuerda quién es el consultante

Desde que decidí que ya no estoy a examen y que «quien quiera saber que pregunte» no sabéis como han cambiado las consultas.

Primero porque no estoy cargando con el peso de tener que demostrar y, además, yo sí veo que mis clientes -también lo reconocen ellos- reciben mayor cantidad y calidad en las respuestas.

Llamar y decir «pues mírame, a ver, ¿qué ves?» lo único que hace es que inviertas tiempo en hacer un examen a la otra persona y que sea la otra persona la que coja las riendas de la consulta.

¿El problema lo tienes tú o quien hace la consulta? ¿Quién va a poder dirigir mejor?

3. Evita expresiones cuantitativas indefinidas para preguntar

¿Sabéis que los bebés humanos nacen sabiendo nadar? Pues tenemos otro don inherente en nuestra condición humana, preguntar a las cartas con expresiones que incluyen «mucho, poco, lejos, cerca…»

Si estás aprendiendo a leer las cartas

Obviamente practicarás contigo y tú sabes lo que es para ti «mucho, poco, lejos, cerca…», pero intenta definir esos conceptos para que las cartas tengan una referencia.

De esta forma te acostumbrarás a preguntar correctamente y evitarás dejarte ir por la pregunta del consultante en la lectura de cartas, sabiendo explicarle que los parámetros los define él, no las cartas y mucho menos tú.

Si quieres consultar al Tarot

Intenta esquematizar un poco las preguntas.

Ya sé que luego las cartas van dando mensajes y hay que ir adaptando las preguntas, pero todo aquello que tenga «mesura» eres tú quien debe definir los parámetros, no la tarotista, sino lo que te puede pasar es que luego ocurra lo que sea que te diga, pero no coincida con lo que entendiste… y sin embargo a ella si le coincide porque te dijo «mucho» o «poco» según su visión o entendimiento.

Os dejo una tabla orientativa con las sustituciones más adecuadas para fórmulas que utilizamos con frecuencia a la hora de preguntar a las cartas.

Obviamente no están todas, pero podéis haceros una idea e ir adaptando las preguntas.

Expresiones incorrectas vs correctas

Término no adecuadoTérmino adecuado
MuchoEsta cantidad o por encima de esta cantidad
PocoEsta cantidad o menos de esta cantidad
¿Por qué?¿A qué se debe...?
LejosA esta distancia o más
CercaA esta distancia o menos
¿Es lo mejor para mí?¿Es aconsejable que viva esta experiencia/hecho que sale?
¿Qué hago?¿Qué me aconsejan que haga?
¿Desde cuándo?¿Fue antes o después de este hecho?
¿Hasta cuándo?¿Esto sucederá hasta [mes o fecha], finalizará antes o con fecha posterior?

4. Utiliza el tiempo adecuado

Las cosas hay que hacerlas bien hechas. Igual que no dejarías un bizcocho medio crudo, tampoco va a ser aceptable que lo dejes media hora más de lo que necesita en el horno.

Preguntar 40 veces la misma pregunta o utilizando sinónimos para contrastar a través de las cartas el mismo mensaje que te han dado las cartas, ¡no tiene ningún sentido!

Puedes buscar información adicional o que ayude a concretar o definir la información aparecida en la tirada anterior pero, ¿otra vez lo mismo? ¿para qué?

Para utilizar el tiempo adecuado:

  • Haz la consulta en un momento que sepas que puedes tener calma y tranquilidad, sin distracciones.
  • Sé consecuente contigo misma, si tienes muchas dudas no busques consultas rápidas… de la misma forma, si tienes una o dos preguntas más o menos concretas y no prevés que la cosa vaya a dar para estar una hora, ¡no contrates una lectura de cartas de una hora!
  • Cuenta con un espacio de tiempo anterior y posterior a la consulta: es posible que antes estés algo inquieta, pero hazte el esquema con tus dudas principales, estar inquieta te ayudará a saber qué es lo que te pone así.
  • No pierdas el tiempo buscando la fórmula para que respondan lo que tú quieres oír. Se práctica.

5. Escucha el mensaje de las cartas

El debate entre las cartas y tú es inútil e infructuoso.

Escucha el mensaje, aquello que no te cuadre, evidentemente, puede ser objeto de pregunta; pero ponerte a preguntar si algo lo vas a lograr si haces A, B, C, D o E cuando en todas te dice que no, no te ayuda.

En lugar de eso, pregunta el motivo por el que dicen que no o pide consejo para saber si puedes hacer algo para modificarlo.

Y, evidentemente, reflexiona sobre el mensaje. Durante y después.

6. Si durante la lectura de cartas te sorprende…

… con un mensaje que no tiene nada que ver con esa parcela vital, ¡no la evites!

Hay veces que las personas, quizás inconscientemente, nos preocupamos por tonterías que no deberían llamar tanto nuestra atención.

Cuando ello te induce a hacer una consulta puede que te encuentres con un mensaje sorpresa que no tiene que ver con lo que tú entendías que era el motivo de la consulta.

Esto no significa que no puedas preguntar por la causa original, pero escucha qué te tienen que decir o que aviso tienen, ¡no desperdicies el sistema «alert»!

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